Demasiada necesidad de sangre en el entorno del Valencia. El linchamiento a Gayà, y no es la primera vez, está sobre dimensionado. ¿Que cobra mucho? Se aplaudió a rabiar esa renovación. ¿Está mal? El primero que lo sabe es él. No esperemos a estar jodidos para arrimar el hombro. Lo que viene pasando con el de Pedreguer de un tiempo a esta parte me llama la atención, mucho, y desde luego que de forma negativa, aunque todo es muy previsible.