Quien vuelva a discutir en el entorno del Valencia a Carlos Soler y José Luis Gayà, con todo el respeto del mundo, que se lo haga mirar, porque no tiene sentido. Estos dos tipos, que podrían estar en las plantillas de los mejores equipos de Europa (sí he dicho los mejores equipos de Europa, hablo de los dos y he desayunado café con leche y tostadas), y que por encima de todo se quieren quedar aquí, están tirando más que nunca del carro de este equipo. Pero desde el primer día, sin esperar a que las cosas se pongan feas.