En marzo del año pasado el reloj de la población mundial se paró, entramos en una pesadilla vital de la que la sociedad todavía no ha despertado. Para el Valencia las malas noticias comenzaron mucho antes, justo cuando Meriton decidió poner fin a un proyecto que tenía buenas perspectivas y se terminó naufragando de manera irremediable. Ha pasado mucho tiempo desde que el Valencia consiguió por última vez encadenar dos victorias consecutivas en La Liga, lo que da una idea de la espiral negativa en la que entró el equipo.