El Valencia tiene un problema muy grave con el gol. Especialmente con sus dos delanteros centros. Se han invertido casi 35 millones de euros en Maxi Gómez y en Marcos André, y ahora mismo nadie da un céntimo por ellos. Llevan un gol cada uno, que puede ser algo relativo, pero cuando ves los minutos que han estado en el césped, y su aportación más allá de su eficacia cara a puerta, la situación es mucho más incómoda.