Al margen de la polémica arbitral y la discusión sobre el planteamiento de Marcelino, queda claro que tanto Francis Coquelin como Gabriel Paulista cumplieron a la perfección su cometido y frenaron el poder ofensivo del Barça, de no haber estado acertados el castigo podría haber sido mucho mayor. Marcelino tenía claro lo que pedía a sus jugadores en el encuentro de ayer, seriedad defensiva y concentración.