Elegir al nuevo entrenador del Valencia es una misión que ahora mismo tiene que llevar a cabo el club con la mayor discreción, calma y normalidad posible. Y hay que tener muy claro que todo esto, junto, es complicado de encontrar en una institución que no recuerda cuándo fue la última vez que pudo pararse a pensar con tranquilidad. O que sí lo recuerda pero queda ya demasiado lejos, para ser mucho más precisos.