La opción A era Baraja. La B, mantener a Baraja. La C, forzar a que Baraja dimita para poder tener hueco económico y negociar con otro. No hay más plan. Todo ha pasado y pasa por Baraja. Y todos miramos a Baraja porque Baraja es problema y única solución a la vez. Justo hace un mes se anunció el acuerdo con Goldman Sachs.