Hacer un análisis del Valencia sin dejar ninguna pulla. Es algo que cuesta demasiado por estos lares, y las dobles lecturas respecto a ciertos temas son algo que al aficionado que lee con calma, que los hay, le cabrea y mucho, como no podría ser de otro modo. Y es que las cosas que están bien o mal, objetivamente, no tienen más vuelta que esa. Pero al final, como en tantas cosas, lo importante no es el qué, sino el quién, y eso lo vicia todo.