Reflexiones tras el Éibar - Valencia. El partido estuvo distribuido entre 75 minutos de tedio e inoperancia cara al gol de ambos equipos y 15 minutos de culo apretado para todos los valencianistas. Muy pocos méritos para conseguir los 3 puntos y demasiado trabajo para rascar uno. Hasta el tramo final cada equipo jugó sus bazas, las mismas que les mantienen en la zona medio-baja a estas alturas. El Éibar, arreones escorados a la izquierda donde Wass sufrió mucho.