El Valencia Club de Fútbol ha reaccionado de forma oficial ante la sanción de la Unión Europea que le condena a devolver 20,8 millones de euros por el aval recibido por parte del Instituto Valenciano de Finanzas, que ha sido declarado ilegal por Bruselas. El dueño del club, Peter Lim, ya dejó 5 millones de euros como una especie de provisión de fondos ante la segura sanción que iba a recibir el club, pero ahora la cantidad se ha multiplicado por 4.