El Valencia no puede tener a Giorgi Mamardashvili como la gran venta del verano 2024. Lo he dicho muchas veces, y lo sigo diciendo, al menos a día de hoy. Y no, no me pongo una red debajo por si el salto es al vacío, es que a 30 de julio no hay porterías grandes libres, no hay clubes poderosos en Europa que puedan pagar lo que pide el Valencia y donde el georgiano vaya a sentirse cómodo a todos los niveles. Porque ahora mismo no busca el dinero, sino la gloria.