El Valencia jugará mañana una auténtica final ante un rival de altura, el Ajax llega a la última jornada sin haber logrado la clasificación y con el miedo de caer eliminado y perder la oportunidad de resarcirse de la semifinal del pasado curso. Son precisamente sus últimas actuaciones europeas las que hacen que haya que tener mucho respeto a este equipo, y más teniendo en cuenta el partido jugado en Mestalla en el que los holandeses fueron letales en ataque.
El Valencia de Celades empieza a funcionar, al menos en lo que a resultados se refiere. El equipo ha logrado 12 de los últimos 15 puntos disputados en La Liga, con el único lunar de la derrota ante el Betis. El martes el Valencia se juega mucho, un partido mucho más importante de lo que parece ya que la victoria supondría a volver a estar entre los 16 mejores clubes del continente muchos años después.
Los equipos muy grandes se definen por ganar partidos en las situaciones más comprometidas, la pegada y calidad marca diferencias en los momentos clave y por supuesto también la confianza de quien se sabe ganador. Este Valencia es cada vez más eso, lo fue la temporada pasada cuando la clasificación ahogaba y se tuvo que jugar el prestigio en duelos a vida o muerte. No cabe duda que ganarle la final de copa al Barça de Messi fue un impulso de autoconfianza, y se puede decir que el equipo ha dado un paso.
El Valencia jugará mañana una auténtica final ante un rival de altura, el Ajax llega a la última jornada sin haber logrado la clasificación y con el miedo de caer eliminado y perder la oportunidad de resarcirse de la semifinal del pasado curso. Son precisamente sus últimas actuaciones europeas las que hacen que haya que tener mucho respeto a este equipo, y más teniendo en cuenta el partido jugado en Mestalla en el que los holandeses fueron letales en ataque.
El Valencia de Celades empieza a funcionar, al menos en lo que a resultados se refiere. El equipo ha logrado 12 de los últimos 15 puntos disputados en La Liga, con el único lunar de la derrota ante el Betis. El martes el Valencia se juega mucho, un partido mucho más importante de lo que parece ya que la victoria supondría a volver a estar entre los 16 mejores clubes del continente muchos años después.
Los equipos muy grandes se definen por ganar partidos en las situaciones más comprometidas, la pegada y calidad marca diferencias en los momentos clave y por supuesto también la confianza de quien se sabe ganador. Este Valencia es cada vez más eso, lo fue la temporada pasada cuando la clasificación ahogaba y se tuvo que jugar el prestigio en duelos a vida o muerte. No cabe duda que ganarle la final de copa al Barça de Messi fue un impulso de autoconfianza, y se puede decir que el equipo ha dado un paso.
Albert Celades ha comparecido en rueda de prensa tras la importante victoria del Valencia en el Ciutat.