El estilo del Valencia de Celades todavía no está definido, entre otras cosas porque el técnico catalán ha tenido que fabricar muchas de sus alineaciones condicionado por las bajas. El equipo no termina de soltarse con el 4-3-3 y parece hecho para el 4-4-2, eso sí, con un despliegue muy diferente respecto al sistema de Marcelino. La presión se realiza en posiciones más adelantadas, con lo que se corre el riesgo de pagar muy caro pérdidas en zonas del campo delicadas.