2019 está a punto de terminar y deja un sabor muy dulce tras el gran trabajo de la plantilla, el Valencia aspira a todo y tiene al alcance los principales objetivos. Repasamos los grandes retos de los próximos meses.
Supercopa de España
Ya nadie pone en entredicho a Albert Celades, el catalán se ha ganado a pulso el respeto de la afición y ha demostrado que está preparado para liderar la nave. Su llegada despertó las dudas, y es obvio que un sector del valencianismo no lo entendió (incluso se le llegó a faltar el respeto en alguna rueda de prensa). Era tiempo de ponerse manos a la obra y lo primero que hizo el técnico fue convencer a la plantilla de que había futuro.
El Valencia de Celades recibió muchos palos por el partido que jugó en Valladolid, quizá el más flojo de todo el curso incluso por delante del de Osasuna, marcado por la expulsión de Rodrigo Moreno. Forma parte de esto, del juego, exigir siempre el 200%, y cuando no se da, sacar la artillería pesada.
2019 está a punto de terminar y deja un sabor muy dulce tras el gran trabajo de la plantilla, el Valencia aspira a todo y tiene al alcance los principales objetivos. Repasamos los grandes retos de los próximos meses.
Supercopa de España
Ya nadie pone en entredicho a Albert Celades, el catalán se ha ganado a pulso el respeto de la afición y ha demostrado que está preparado para liderar la nave. Su llegada despertó las dudas, y es obvio que un sector del valencianismo no lo entendió (incluso se le llegó a faltar el respeto en alguna rueda de prensa). Era tiempo de ponerse manos a la obra y lo primero que hizo el técnico fue convencer a la plantilla de que había futuro.
El Valencia de Celades recibió muchos palos por el partido que jugó en Valladolid, quizá el más flojo de todo el curso incluso por delante del de Osasuna, marcado por la expulsión de Rodrigo Moreno. Forma parte de esto, del juego, exigir siempre el 200%, y cuando no se da, sacar la artillería pesada.