El once titular de Rubén Baraja para el Sevilla - Valencia de la primera jornada de Liga va a estar marcado por el no tener mucho más donde elegir. El gran drama de esta plantilla en este momento, el gran problema que tenemos en el club.
El once titular de Rubén Baraja para el Sevilla - Valencia de la primera jornada de Liga va a estar marcado por el no tener mucho más donde elegir. El gran drama de esta plantilla en este momento, el gran problema que tenemos en el club.
"El tema de los fichajes del Valencia es importante dejarlo claro para no hablar en cada rueda de prensa de lo mismo. Después del Taronja ya dije claramente lo que pensaba y no voy a hablar más de si llegan o no. Mi energía tengo que gastarla en el partido de mañana". Rubén Baraja ha sido muy claro en la previa del Sevilla en este estreno de Liga. No quiere más jaleos con esto, y hasta que no se cierre el mercado no piensa decir nada... porque no se puede decir.
Estamos ante el inicio de liga menos ilusionante para el Valencia CF, el hastío se mezcla con el miedo dentro de un entorno con un clima irrespirable. A pesar de ello muchos valencianistas han vuelto a renovar su abono haciendo oídos sordos a aquellos que defendían que vaciar el estadio y dejar solo al equipo era la mejor de las opciones. Pero la realidad es muy cruda y si echamos un vistazo a la plantilla actual es normal entender la ausencia de ilusión.
El Madrid puede estar pensando el fichaje de Giorgi Mamardashvili. El mercado acaba de dar un vuelvo en el tema de los porteros, y es que la grave lesión de Courtois, que puede estar 7 meses fuera de los terrenos de juego, ha hecho que se empiecen a mover piezas. Cuando ya se daba por casi hecha la continuidad del georgiano, ahora parece que habrá que esperar qué pasa, porque ahora mismo no está nada claro.
El Valencia va a tener un inicio de liga complicado, a la dificultad de enfrentarse a todo un Sevilla en el Sánchez Pizjuán se une el hecho de que el equipo de Baraja llega sin fichajes y con una plantilla muy mermada tras las bajas que se han producido este verano. Empezar bien es importante para ganar en confianza, pero lo cierto es que en lo futbolístico el Valencia no ofrece buenas sensaciones y arranca el campeonato con carencias en muchas posiciones.
El Valencia tiene atados tres fichajes, aunque el problema radica en que nadie sabe si finalmente van a venir o se van a ir al limbo, como tantos otros. Sergi Canós, Selim Amallah y Rafa Mir están cerrados, aunque con el murciano queda pendiente el acuerdo con el Sevilla, aunque en el actual contexto, eso parece poco menos que una película de ciencia ficción. Si vinieran todos, que ahora mismo nadie apuesta por ello, seguirían faltando al menos dos extremos y otro delantero. Nada menos.
"Si Corona, Layhoon, Solís e Inma Ibáñez tuvieran dignidad, dimitirían de sus cargos en el Valencia". Tengo que decir que, cuando escucho eso de la dignidad, pienso que con la ajena no se tendría que jugar, porque es demasiado fácil.
"El entorno del Valencia puede conseguir que Peter Lim venda sus acciones". El mensaje, más o menos textual, es algo que se viene repitiendo de forma cíclica, y resulta muy peligroso. Y la razón es que eso es imposible, y no porque yo lo diga, que insisto en que el tiempo de este señor aquí acabó hace ya mucho, sino porque para que venda alguien tiene que comprar, y para poderlo hacer se debe tener dinero, y eso ya empieza a ser una montaña muy empinada.
El once titular de Rubén Baraja para el Sevilla - Valencia de la primera jornada de Liga va a estar marcado por el no tener mucho más donde elegir. El gran drama de esta plantilla en este momento, el gran problema que tenemos en el club.
El Madrid puede estar pensando el fichaje de Giorgi Mamardashvili. El mercado acaba de dar un vuelvo en el tema de los porteros, y es que la grave lesión de Courtois, que puede estar 7 meses fuera de los terrenos de juego, ha hecho que se empiecen a mover piezas. Cuando ya se daba por casi hecha la continuidad del georgiano, ahora parece que habrá que esperar qué pasa, porque ahora mismo no está nada claro.
"El tema de los fichajes del Valencia es importante dejarlo claro para no hablar en cada rueda de prensa de lo mismo. Después del Taronja ya dije claramente lo que pensaba y no voy a hablar más de si llegan o no. Mi energía tengo que gastarla en el partido de mañana". Rubén Baraja ha sido muy claro en la previa del Sevilla en este estreno de Liga. No quiere más jaleos con esto, y hasta que no se cierre el mercado no piensa decir nada... porque no se puede decir.
El Valencia va a tener un inicio de liga complicado, a la dificultad de enfrentarse a todo un Sevilla en el Sánchez Pizjuán se une el hecho de que el equipo de Baraja llega sin fichajes y con una plantilla muy mermada tras las bajas que se han producido este verano. Empezar bien es importante para ganar en confianza, pero lo cierto es que en lo futbolístico el Valencia no ofrece buenas sensaciones y arranca el campeonato con carencias en muchas posiciones.
Estamos ante el inicio de liga menos ilusionante para el Valencia CF, el hastío se mezcla con el miedo dentro de un entorno con un clima irrespirable. A pesar de ello muchos valencianistas han vuelto a renovar su abono haciendo oídos sordos a aquellos que defendían que vaciar el estadio y dejar solo al equipo era la mejor de las opciones. Pero la realidad es muy cruda y si echamos un vistazo a la plantilla actual es normal entender la ausencia de ilusión.
El Valencia tiene atados tres fichajes, aunque el problema radica en que nadie sabe si finalmente van a venir o se van a ir al limbo, como tantos otros. Sergi Canós, Selim Amallah y Rafa Mir están cerrados, aunque con el murciano queda pendiente el acuerdo con el Sevilla, aunque en el actual contexto, eso parece poco menos que una película de ciencia ficción. Si vinieran todos, que ahora mismo nadie apuesta por ello, seguirían faltando al menos dos extremos y otro delantero. Nada menos.
"Si Corona, Layhoon, Solís e Inma Ibáñez tuvieran dignidad, dimitirían de sus cargos en el Valencia". Tengo que decir que, cuando escucho eso de la dignidad, pienso que con la ajena no se tendría que jugar, porque es demasiado fácil.
"El entorno del Valencia puede conseguir que Peter Lim venda sus acciones". El mensaje, más o menos textual, es algo que se viene repitiendo de forma cíclica, y resulta muy peligroso. Y la razón es que eso es imposible, y no porque yo lo diga, que insisto en que el tiempo de este señor aquí acabó hace ya mucho, sino porque para que venda alguien tiene que comprar, y para poderlo hacer se debe tener dinero, y eso ya empieza a ser una montaña muy empinada.