La maquinaria mediática quiere un Mestalla racista y un Valencia hostil. Es lo que están intentando, lo que están provocando, y lo que sólo nosotros podemos conseguir evitar siendo lo que somos, sin que haga falta ningún comportamiento especial añadido. Estamos conociendo estos días cosas que son sorprendentes, o no tanto, y que me permito el lujo de decir que el club no debería consentir. Por ejemplo, si Netflix quiere acceder a Mestalla, no se le debe dejar entrar.