Llega la hora de la verdad, el tramo en el que se decide todo y en el que los equipos deben dar su mejor versión tal y como decía el inolvidable Luis Aragonés. Con la permanencia certificada al Valencia le toca mirar arriba pero no va a ser nada sencillo, hay mucho en juego y los rivales no lo pondrán nada fácil. Febrero ha sido irregular y la tragedia hizo que se despidiera sin jugar un partido que era propicio para sumar.