Rubén Baraja ha hecho una gestión perfecta del vestuario del Valencia. Y decir perfecta, en el mundo del fútbol o en la vida, es algo extremadamente complejo, ya que nadie lo hace todo bien, ni tampoco. Esa, por cierto, es una de las frases favoritas de uno de sus ayudantes, Toni Seligrat. Es muy difícil, peor mucho, el tener a un grupo de jugadores de fútbol profesional implicados.