Si nos llegan a decir que el Valencia iba a Barcelona, en la jornada 33, a luchar por Europa, nadie lo hubiera creído. Pero los de Baraja han hecho un gran año, y esa es el premio. El Pipo veía cómo se le caían Foulquier y Fran Pérez, y luego dejaba a Cenk en el banquillo dando paso a Yarek. Un once con una media de edad de 21,9 años, como apuntaba Fran Guaita. Los primeros compases dejaron claro lo que venía: ellos monopolizando la pelota, nosotros a defender buscando contras.