El Valencia estalló en septiembre de 2019, tras dos años de inversiones importantes y éxitos deportivos el máximo accionista decidió que era momento de dar un rumbo ya que los números no cuadraban. En esa época el Valencia estaba en la Champions y nadie podía esperar la fatídica pandemia, para el conjunto de Mestalla fue un antes y un después y también la eterna excusa a la que se acogió Peter Lim y su entorno para justificar la descapitalización de la plantilla. El adiós indefinido a Europa trajo todo lo demás.