El Valencia no se puede quedar en el actual Mestalla, por mucho que la sentencia de derribo haya caducado, que luego habría que hablar con los vecinos, y por más pena, rabia y nostalgia que nos dé el hecho de irnos de nuestra casa. Y no, el que defiende encadenarse al actual campo no es más valencianista que el que piensa lo contrario, ya está bien de repartir carnets como si esto fuera la tómbola, que el sentimiento no se mide de esa forma.