Que la afición del Valencia no soporta más a Sophiane Feghouli es un hecho, que ya quedó claro el pasado viernes, cuando en un entrenamiento dedicado a animar al equipo, el argelino con pasaporte francés se llevaba una sonora pitada cuando se retiraba, y en Mestalla contra el Sevilla, de nuevo pitos a su salida al campo, y una actitud por su parte que no invita a pensar que quiera reconciliarse con la grada, que le importe un pimiento el club o que esté implicado como deb