Cesare Prandelli ya es el entrenador del Valencia de forma oficial, y tiene 31 jornadas por delante para cambiarle la cara al equipo, hacerlo más competitivo, taparle las carencias, que en enero deben ser reparadas de forma inmediata, y ponerlo a la altura del equipo que ganó en Mestalla el día que Voro dejaba, otra vez, el banquillo.