Dani Parejo ha faltado al respeto al Valencia, a sus compañeros, a los aficionados y a su oficio, portándose como un mal profesional y un niño malcriado, en esto estamos de acuerdo y por más cera que se le da por parte del club, se le haga bajar del autobús del equipo o se le insulte por las redes sociales (cosa que también se puede obviar), la situación no cambia y los hechos son exactamente los mismos.