El Valencia ha comenzado la liga de la misma forma en la que terminó la pasada campaña, perdiendo en casa y cediendo tres importantes puntos, Mestalla se ha convertido en un campo aspirina para los visitantes ya que cualquier equipo es capaz de ganar e incluso de golear al Valencia. La situación es preocupante ya que se han perdido siete de los últimos diez partidos en casa.