El Nuevo Mestalla y su inauguración, que las obras queden terminadas, que el Valencia pueda por fin disfrutar de su nuevo estadio, vendiendo el viejo y pudiendo explotar su marca como toca en pleno siglo XXI, lo que aumentaría esos ingresos comerciales que no hay forma de subir y que tanto palo, con cierta razón, hacen caer sobre Peter Draper en especial.