El fichaje de Dani García por el Valencia procedente del Eibar sería algo así como la culminación de un cuento de hadas, y es que el futbolista armero estaba jugando el playoff de ascenso a Segunda A con los de Ipurúa en Hospitalet del Llobregat en 2013, y apenas 4 años más tarde, podría cerrar su llegada a uno de los grandes de España y de Europa.