“El Valencia es una empresa, es una sociedad anónima deportiva porque fuimos unos cobardes y unos usureros, y ahora que manda “el chino” queremos que haga lo que nosotros nos pase por ahí, y él hará lo que le dé la gana y no piensa preguntar a nadie, porque le ha costado la pasta que nosotros no quisimos poner. Esta es la puta realidad del Valencia”.