El valencianismo cuenta las horas para que empiece el decisivo duelo frente al Chelsea, es un partido con trampa, ya que la victoria colocaría al equipo en los octavos de final a falta de una jornada pero en cambio un mal resultado reduciría al mínimo las opciones de clasificación. La imagen ante el Betis fue mala, podemos decir que el Valencia jugó uno de los peores partidos desde que Celades llegó al banquillo. Al equipo le faltó intensidad y regaló un punto en la última acción del encuentro con una falta totalmente evitable.