El entrenador del Valencia, Albert Celades, ha dado a conocer los nombres de los jugadores que deben intentar la hazaña de remontar el 4-1 de la ida de los octavos de final de la Champions League ante la Atalanta de Bérgamo.
El Valencia en manos de los goles de Rubén Sobrino… el fútbol es grande, muy grande, porque sólo en un deporte como el nuestro pueden pasar estas cosas, ser normales, habituales. Un tipo que en verano no contaba para nada, que estaba fuera, se termina quedando porque no había ofertas importantes por él. Se pasa meses fuera de todo, pero se empiezan a lesionar jugadores y Celades le da minutos.
La estadística histórica no gana ni pierde partidos, pero sí sirve para hacerse una idea de la dificultad que supone remontar el 4-1 ante el Atalanta. El partido viene marcado de nuevo por la polémica del coronavirus, pero el equipo está centrado en lo futbolístico y en intentar hacer la machada de llegar a cuartos de final. El 20.3% de los resultados que se han producido en Mestalla en la Champions League dejarían con vida al Valencia, en concreto 12 marcadores de 59.
“Eres un vendido a Peter Lim”, dice alguno que debe tener problemas para muchas cosas importantes, porque al final, quien me conoce de verdad, que tampoco es mucha gente, sabe lo que yo siento y he hecho por el Valencia en mi vida personal y profesional.
Nadie dijo que el camino en la Champions League fuera a ser fácil, y tampoco se trata de vender un falso optimismo con proclamas vacías. El Valencia necesita casi un milagro para estar en cuartos de final, pero si a algo está obligado es a darlo todo y en caso de caer eliminado ofrecer una imagen acorde a su altura futbolística. En Milán se rozó el ridículo pero el gol de Cheryshev deja un hilo de esperanza, si el equipo hace un partido perfecto puede ponerle las cosas complicadas a los italianos y soñar con estar en cuartos de final.
El entrenador del Valencia, Albert Celades, ha dado a conocer los nombres de los jugadores que deben intentar la hazaña de remontar el 4-1 de la ida de los octavos de final de la Champions League ante la Atalanta de Bérgamo.
El Valencia en manos de los goles de Rubén Sobrino… el fútbol es grande, muy grande, porque sólo en un deporte como el nuestro pueden pasar estas cosas, ser normales, habituales. Un tipo que en verano no contaba para nada, que estaba fuera, se termina quedando porque no había ofertas importantes por él. Se pasa meses fuera de todo, pero se empiezan a lesionar jugadores y Celades le da minutos.
La estadística histórica no gana ni pierde partidos, pero sí sirve para hacerse una idea de la dificultad que supone remontar el 4-1 ante el Atalanta. El partido viene marcado de nuevo por la polémica del coronavirus, pero el equipo está centrado en lo futbolístico y en intentar hacer la machada de llegar a cuartos de final. El 20.3% de los resultados que se han producido en Mestalla en la Champions League dejarían con vida al Valencia, en concreto 12 marcadores de 59.
“Eres un vendido a Peter Lim”, dice alguno que debe tener problemas para muchas cosas importantes, porque al final, quien me conoce de verdad, que tampoco es mucha gente, sabe lo que yo siento y he hecho por el Valencia en mi vida personal y profesional.
Nadie dijo que el camino en la Champions League fuera a ser fácil, y tampoco se trata de vender un falso optimismo con proclamas vacías. El Valencia necesita casi un milagro para estar en cuartos de final, pero si a algo está obligado es a darlo todo y en caso de caer eliminado ofrecer una imagen acorde a su altura futbolística. En Milán se rozó el ridículo pero el gol de Cheryshev deja un hilo de esperanza, si el equipo hace un partido perfecto puede ponerle las cosas complicadas a los italianos y soñar con estar en cuartos de final.