Hay que pedir cuentas a Meriton, a Anil Murthy y por extensión a Peter Lim, de la temporada que haga el Valencia. Esto es tan cierto como que hay que esperar a que termine el curso para hacerlo, supongo que estemos de acuerdo en este punto. Y si el año hubiera terminado ayer, el cabreo de todos sería enorme, gigante, de porciones megalíticas y en gran parte justificado.
“La planificación deportiva del Valencia 19/20 fue un desastre y ahora estamos pagando las consecuencias”. Cuando las cosas van mal aparecen más adivinadores que flores en primavera. Y eso es algo que no se puede detener, pero sí al menos se puede analizar y comentar, porque aquí libre de pecado no hay nadie.
El futuro de Kang in Lee en el Valencia es algo que tenemos que empezar a abordar de forma urgente. Y tengo claro que esto va a ser poco menos que imposible sin tomar bandos ni pasarle cuentas al contrario. Es decir, Marcelino tenia razón en que había que cederlo (algo que defendió el que suscribe porque no le veía hueco en la plantilla, como así ha sido), y el club, Peter Lim, quería que se quedase.
La actualidad del fútbol sigue pendiente del coronavirus y las medidas que se han tomado, el Valencia no es ajeno a ello aunque de momento el trabajo continúa. Celades está aprovechando para intentar limar errores de cara al final de temporada (en caso de que se dispute). El equipo tiene muchos problemas, sobre todo en la parte de atrás, y una circunstancia ha marcado sin duda la marcha del Valencia, la lesión de Garay.
Son días de incertidumbre para el Valencia CF, el equipo sigue trabajando de momento en la parcela deportiva y desde el club ya se planifica la próxima campaña. La clasificación final y el hecho de jugar competiciones europeas o no hacerlo marcará los movimientos de mercado, pero en cualquier caso parece claro que la delantera será una de las zonas del campo en las que más cambios habrá.
Todo el mundo en Valencia sabía que el equipo se iba a venir abajo, que las bajas iban a ser crónicas, que los problemas se iban a multiplicar, y todo ello después de cantar mil y una alabanzas a los jugadores el pasado 15 de diciembre, hace menos de 3 meses, cuando se estaba a punto de ganar al Madrid en Mestalla.
El futuro de Kang in Lee en el Valencia es algo que tenemos que empezar a abordar de forma urgente. Y tengo claro que esto va a ser poco menos que imposible sin tomar bandos ni pasarle cuentas al contrario. Es decir, Marcelino tenia razón en que había que cederlo (algo que defendió el que suscribe porque no le veía hueco en la plantilla, como así ha sido), y el club, Peter Lim, quería que se quedase.
Hay que pedir cuentas a Meriton, a Anil Murthy y por extensión a Peter Lim, de la temporada que haga el Valencia. Esto es tan cierto como que hay que esperar a que termine el curso para hacerlo, supongo que estemos de acuerdo en este punto. Y si el año hubiera terminado ayer, el cabreo de todos sería enorme, gigante, de porciones megalíticas y en gran parte justificado.
La actualidad del fútbol sigue pendiente del coronavirus y las medidas que se han tomado, el Valencia no es ajeno a ello aunque de momento el trabajo continúa. Celades está aprovechando para intentar limar errores de cara al final de temporada (en caso de que se dispute). El equipo tiene muchos problemas, sobre todo en la parte de atrás, y una circunstancia ha marcado sin duda la marcha del Valencia, la lesión de Garay.
“La planificación deportiva del Valencia 19/20 fue un desastre y ahora estamos pagando las consecuencias”. Cuando las cosas van mal aparecen más adivinadores que flores en primavera. Y eso es algo que no se puede detener, pero sí al menos se puede analizar y comentar, porque aquí libre de pecado no hay nadie.
Son días de incertidumbre para el Valencia CF, el equipo sigue trabajando de momento en la parcela deportiva y desde el club ya se planifica la próxima campaña. La clasificación final y el hecho de jugar competiciones europeas o no hacerlo marcará los movimientos de mercado, pero en cualquier caso parece claro que la delantera será una de las zonas del campo en las que más cambios habrá.
Todo el mundo en Valencia sabía que el equipo se iba a venir abajo, que las bajas iban a ser crónicas, que los problemas se iban a multiplicar, y todo ello después de cantar mil y una alabanzas a los jugadores el pasado 15 de diciembre, hace menos de 3 meses, cuando se estaba a punto de ganar al Madrid en Mestalla.