El Valencia de Peter Lim es un concepto que nos molesta, que nos quema, y a algunos, que les obsesiona hasta límites peligrosos en unos casos, y difícilmente admisibles en otros. Porque hay dos máximas en la vida que se cumplen como que el sol sale cada día por la mañana: es imposible hacerlo todo bien... y es imposible hacerlo todo mal. El Valencia de Peter Lim es, básicamente, suyo.