Siempre que se recuerde 2019 vendrán a la mente los grandes recuerdos, la carrera de Soler en Sevilla o Parejo levantando la copa. El valencianismo disfrutó con los suyos y se prepara para afrontar un año ilusionante. Pero en estos doce meses también se han vivido momentos difíciles y algunas situaciones poco entendibles. Lo más doloroso fue sin duda la salida de Marcelino y Mateu Alemany, aunque a la larga parece que se acertó con Celades y el catalán está preparado, la gestión de ese momento no fue la mejor.
Siempre que se recuerde 2019 vendrán a la mente los grandes recuerdos, la carrera de Soler en Sevilla o Parejo levantando la copa. El valencianismo disfrutó con los suyos y se prepara para afrontar un año ilusionante. Pero en estos doce meses también se han vivido momentos difíciles y algunas situaciones poco entendibles. Lo más doloroso fue sin duda la salida de Marcelino y Mateu Alemany, aunque a la larga parece que se acertó con Celades y el catalán está preparado, la gestión de ese momento no fue la mejor.