Una ley básica: el Valencia debe vender para crecer. Y para poder llevarla a cabo en toda su plenitud, lo que no hay que tener nunca es miedo. Y por supuesto, se debe contar con un plan. El Valencia, de 2017 a 2019 ha tenido una estrategia, que ha salido bien, porque los resultados están ahí, son indiscutibles, y el trabajo especialmente de Mateu Alemany en los despachos, y de Marcelino en el césped, dieron dos cuartos puestos y una Copa del Rey. El mator botín deportivo en muchísimo tiempo. Negar eso es negar la evidencia.