El Valencia debe salir a competir, primero porque necesita los puntos de manera imperiosa y segundo porque el Athletic no es para nada un conjunto inaccesible en las circunstancias actuales.
Momento inmejorable
El Valencia debe salir a competir, primero porque necesita los puntos de manera imperiosa y segundo porque el Athletic no es para nada un conjunto inaccesible en las circunstancias actuales.
Momento inmejorable
La plantilla ya está configurada para lo que resta de temporada y la línea de ataque ha sido una de las parcelas que ha sufrido cambios. Analizamos el papel que pueden hacer los atacantes del Valencia de Gracia.
Maxi Gómez
Para poder jugar en el Valencia, en horas más altas o más bajas, debes ser bueno por un lado, tener nivel, y desde luego, saber agantar la presión de estar en un grande donde ganar es la única alternativa posible en cualquier contexto. Alguno dirá que en este Valencia ahora hay jugadores que no podrían pensar en estar aquí en un contexto "normal". Y yo les digo que es muy posible que tengan razón.
El periodismo deportivo convencional ha sido arrasado. Y todo por nuestra culpa. Decidimos hace mucho tiempo convertir esta profesión en un show, ser opinadores y protagonistas de las historias más que los que las contaran, y al final, con esta misma fórmula, chavales que han entendido la nueva comunicación mucho mejor que nosotros nos ha pegado un baile histórico. Negarlo no es que sea absurdo, es que es hacer el ridículo.
Estoy hasta las narices de cierto sector del entorno del Valencia que se creen la Santa Inquisición. Se permiten el lujo de señalar quién es buen valencianista y quién no lo es, y por supuesto, todo en base a como ellos piensan. Y el que lo haga de otro modo, es mamador, está a sueldo o es un lamechinos. Sin ningún respeto, iros a la mierda. ¿Qué os habéis creído que sois? ¿Quién os ha otorgado ese poder divino?
El momento de Maxi Gómez en el Valencia ha llegado, no se puede demorar más. El delantero centro uruguayo ha pasado varias semanas con presencia pero poca eficacia, incluso dejando la sensación de estar un poco ausente, aunque eso sea más producto de lo que se quiere ver que lo de que realmente ocurre.
El partido del domingo será especial más allá de la importancia deportiva del choque, el componente sentimental estará por medio tanto en el entrenador del Athletic como en la afición valencianista. Pero una vez arranque el choque todo quedará atrás y la competitividad será lo único importante. Hace más de cinco años que Marcelino García Toral no tiene como rival al Valencia, pero lo cierto es que en sus enfrentamientos anteriores fue un rival muy incómodo para los valencianistas.
El Valencia debe salir a competir, primero porque necesita los puntos de manera imperiosa y segundo porque el Athletic no es para nada un conjunto inaccesible en las circunstancias actuales.
Momento inmejorable
El periodismo deportivo convencional ha sido arrasado. Y todo por nuestra culpa. Decidimos hace mucho tiempo convertir esta profesión en un show, ser opinadores y protagonistas de las historias más que los que las contaran, y al final, con esta misma fórmula, chavales que han entendido la nueva comunicación mucho mejor que nosotros nos ha pegado un baile histórico. Negarlo no es que sea absurdo, es que es hacer el ridículo.
La plantilla ya está configurada para lo que resta de temporada y la línea de ataque ha sido una de las parcelas que ha sufrido cambios. Analizamos el papel que pueden hacer los atacantes del Valencia de Gracia.
Maxi Gómez
Estoy hasta las narices de cierto sector del entorno del Valencia que se creen la Santa Inquisición. Se permiten el lujo de señalar quién es buen valencianista y quién no lo es, y por supuesto, todo en base a como ellos piensan. Y el que lo haga de otro modo, es mamador, está a sueldo o es un lamechinos. Sin ningún respeto, iros a la mierda. ¿Qué os habéis creído que sois? ¿Quién os ha otorgado ese poder divino?
Para poder jugar en el Valencia, en horas más altas o más bajas, debes ser bueno por un lado, tener nivel, y desde luego, saber agantar la presión de estar en un grande donde ganar es la única alternativa posible en cualquier contexto. Alguno dirá que en este Valencia ahora hay jugadores que no podrían pensar en estar aquí en un contexto "normal". Y yo les digo que es muy posible que tengan razón.
El momento de Maxi Gómez en el Valencia ha llegado, no se puede demorar más. El delantero centro uruguayo ha pasado varias semanas con presencia pero poca eficacia, incluso dejando la sensación de estar un poco ausente, aunque eso sea más producto de lo que se quiere ver que lo de que realmente ocurre.
El partido del domingo será especial más allá de la importancia deportiva del choque, el componente sentimental estará por medio tanto en el entrenador del Athletic como en la afición valencianista. Pero una vez arranque el choque todo quedará atrás y la competitividad será lo único importante. Hace más de cinco años que Marcelino García Toral no tiene como rival al Valencia, pero lo cierto es que en sus enfrentamientos anteriores fue un rival muy incómodo para los valencianistas.