En San Mamés solo debutó Cutrone, pero las cosas podrían cambiar en la visita al Real Madrid. Es un buen momento para dar la alternativa a las nuevas incorporaciones.
Cutrone
En San Mamés solo debutó Cutrone, pero las cosas podrían cambiar en la visita al Real Madrid. Es un buen momento para dar la alternativa a las nuevas incorporaciones.
Cutrone
Cuando el entorno del Valencia se pone en pie, tiembla la tierra. Pero cuando de verdad estamos de acuerdo en algo, cuando el movimiento es absolutamente espontáneo, sin que nadie tenga que mover un solo dedo ni decirnos lo que está bien o lo que está mal. Lo hemos vuelto a vivir esta semana con José Luis Gayà, al que sin venir a cuento se le cuestionaba el rendimiento y hasta se llegaba a decir que estaba sobrevalorado.
El Valencia se va a lanzar a tumba abierta a cerrar la renovación del jugador más importante de la plantilla: José Luis Gayà. Además de ser uno de los mejores del mundo en su puesto, y uno de los futbolistas clave de este grupo, tanto dentro como fuera del campo, y capitán con brazalete y galones, es una especie de emblema para todos aquellos chavales de la base que aspiran a jugar un día en el primer equipo.
“Queremos inversores que tengan en cuenta que sus acciones no les darán el poder de poseer el Valencia, queremos que el 51% sea del valencianismo”. La frase es de Juan Martín Queralt esta pasada semana en una entrevista concedida al programa Tribuna Deportiva. Quiero aferrarme a la idea de que las cosas pueden cambiar, que podemos tener un club diferente, gestionado de otra manera y por otra gente.
El Valencia, de Peter Lim o de quien sea, debe armar una dirección deportiva fuerte de primer nivel, y que empiece a actuar de forma inmediata. Para eso se necesita gente en la que se deposite confianza, y un proyecto económico a máximos o a mínimos, pero real. Esas son las bases para poder trabajar en alguna dirección, porque en caso contrario, se va dando tumbos, giros, cambios de una cosa a la otra en cuestión de horas.
El Valencia ha renovado su confianza en Miguel Ángel Corona, cuyo contrato podía romper este mes de junio, pero que seguirá en su cargo, como poco, hasta que finalice la campaña 21/22. Y decimos como poco, ya que según cuenta la Cadena SER, el club de Mestalla quiere ampliar su relación contractual con el actual secretario técnico más allá de esa fecha.
Quien cuestiona a José Luis Gayà en el Valencia nos falta al respeto a todos. Y no entro en otros intereses, que yo respeto a todo el mundo (conforme me hago mayor), aunque hay determinadas cosas que no pineso aceptar de ninguna de las maneras. Que Gayà ùede llevar unos partido sin estar al nivel del Balón de Oro es una opinión futbolística tan respetable como otra cualquiera. Pero querer mover ese árbol... ¿a santo de qué?
En San Mamés solo debutó Cutrone, pero las cosas podrían cambiar en la visita al Real Madrid. Es un buen momento para dar la alternativa a las nuevas incorporaciones.
Cutrone
“Queremos inversores que tengan en cuenta que sus acciones no les darán el poder de poseer el Valencia, queremos que el 51% sea del valencianismo”. La frase es de Juan Martín Queralt esta pasada semana en una entrevista concedida al programa Tribuna Deportiva. Quiero aferrarme a la idea de que las cosas pueden cambiar, que podemos tener un club diferente, gestionado de otra manera y por otra gente.
Cuando el entorno del Valencia se pone en pie, tiembla la tierra. Pero cuando de verdad estamos de acuerdo en algo, cuando el movimiento es absolutamente espontáneo, sin que nadie tenga que mover un solo dedo ni decirnos lo que está bien o lo que está mal. Lo hemos vuelto a vivir esta semana con José Luis Gayà, al que sin venir a cuento se le cuestionaba el rendimiento y hasta se llegaba a decir que estaba sobrevalorado.
El Valencia, de Peter Lim o de quien sea, debe armar una dirección deportiva fuerte de primer nivel, y que empiece a actuar de forma inmediata. Para eso se necesita gente en la que se deposite confianza, y un proyecto económico a máximos o a mínimos, pero real. Esas son las bases para poder trabajar en alguna dirección, porque en caso contrario, se va dando tumbos, giros, cambios de una cosa a la otra en cuestión de horas.
El Valencia se va a lanzar a tumba abierta a cerrar la renovación del jugador más importante de la plantilla: José Luis Gayà. Además de ser uno de los mejores del mundo en su puesto, y uno de los futbolistas clave de este grupo, tanto dentro como fuera del campo, y capitán con brazalete y galones, es una especie de emblema para todos aquellos chavales de la base que aspiran a jugar un día en el primer equipo.
El Valencia ha renovado su confianza en Miguel Ángel Corona, cuyo contrato podía romper este mes de junio, pero que seguirá en su cargo, como poco, hasta que finalice la campaña 21/22. Y decimos como poco, ya que según cuenta la Cadena SER, el club de Mestalla quiere ampliar su relación contractual con el actual secretario técnico más allá de esa fecha.
Quien cuestiona a José Luis Gayà en el Valencia nos falta al respeto a todos. Y no entro en otros intereses, que yo respeto a todo el mundo (conforme me hago mayor), aunque hay determinadas cosas que no pineso aceptar de ninguna de las maneras. Que Gayà ùede llevar unos partido sin estar al nivel del Balón de Oro es una opinión futbolística tan respetable como otra cualquiera. Pero querer mover ese árbol... ¿a santo de qué?