La portería del Valencia está en buenas manos, y tiene unos inquilinos que le dan seguridad y alternativas. Al final, lo que todo entrenador quiere tener. Y sí, lo ideal no es tener 4 porteros, porque al final habrá dos que no jueguen nunca si no es que pasa algo malo. Viendo los perfiles, la salida que se tendría que haber trabajado antes, pero el efecto Mamardashvili se lo llevó todo por delante, era Cristian Rivero.