¿Cuál era el plan de fichajes del Valencia 2022? Ese que se diseñó en Singapur entre Peter Lim, Jorge Mendes y el propio Gennaro Gattuso? Hubiera pagado un buen dinero por estar presente en esas reuniones, aunque sólo hubiera sido de oyente.
¿Cuál era el plan de fichajes del Valencia 2022? Ese que se diseñó en Singapur entre Peter Lim, Jorge Mendes y el propio Gennaro Gattuso? Hubiera pagado un buen dinero por estar presente en esas reuniones, aunque sólo hubiera sido de oyente.
“El Valencia no puede cerrar fichajes por culpa de Maxi Gómez y Marcos André”. La frase, que más o menos de forma literal, está inundando el entorno del club, es tan injusta como inexacta. Porque no podemos señalar a unos jugadores como responsables de que no se puedan cerrar operaciones. Porque una cosa es que si salen se puedan llevar a cabo, y otra que “por su culpa” no puedan ser, al menos de momento.
El Valencia tiene cerrado el fichaje de Edinson Cavani si saca a Maxi Gómez. Es una cuestión de dinero, el que cobra el delantero que vino del Celta, y que hace falta para poder inscribir al que llegará, si todo sale bien, del Manchester United. Esto es así, y no de ahora, sino desde el mismo momento que abrió el mercado por las reglas del Fair Play Financiero. Nos podemos cabrear y buscar culpables, pero no cambia la realidad.
El entorno del Valencia explotará como pocas veces si no se ficha a Cavani. Se ha fiado toda la ilusión de la temporada a que llegue el delantero uruguayo, que tiene toda la predisposición del mundo a hacerlo, y que según indican varias fuentes ya ha alcanzado un acuerdo con la entidad de Mestalla, pero no quiere coincidir en el mismo vestuario con Maxi Gómez.
Gattuso le ha exigido a Lim que fiche a Cavani para el Valencia. Es complicado confirmar que esto haya sido así de forma literal, pero es obvio que las maneras que tiene a su alcance el técnico italiano de hablar con el máximo accionista son muchas. La más directa puede ser la de recurrir a su agente, Jorge Mendes, que como todos sabemos, es socio, amigo y consejero de Lim, y con ellos estuvo reunido en Singapur antes de firmar por el club de Mestalla.
El Valencia 2022-23 va a vivir del ímpetu y la juventud, se cuenta con una plantilla muy joven y esto puede ser un problema en momentos clave como se demostró la pasada campaña. Con Bordalás existieron partidos en los que el equipo fue superado por falta de oficio, e incluso la inexperiencia tuvo algo que ver en la fatídica tanda de penaltis de La Cartuja.
La cesión de Samuel Lino por parte del Atlético no fue bien encajada por los nostálgicos, hace no tanto tiempo resultaba impensable que un rival como los colchoneros prestara futbolistas al Valencia, eran otros tiempos y los de Mestalla aspiraban a codearse cara a cara con el club madrileño. Asumiendo esta triste realidad, también hay que reconocer que hacerse con Samuel Lino fue una buena oportunidad teniendo en cuenta las estrecheces económicas del Valencia.
Un buen agente de jugadores es el que consigue las mejores condiciones para el futbolista. Eso resumiendo mucho su función, que abarca muchos más aspectos, y que desde luego, es infinitamente más humana. Tendemos a mezclar las cosas, a demonizar a determinados representantes, pero por el hecho de hacer bien su trabajo, que es algo como para volverse locos.
¿Cuál era el plan de fichajes del Valencia 2022? Ese que se diseñó en Singapur entre Peter Lim, Jorge Mendes y el propio Gennaro Gattuso? Hubiera pagado un buen dinero por estar presente en esas reuniones, aunque sólo hubiera sido de oyente.
El entorno del Valencia explotará como pocas veces si no se ficha a Cavani. Se ha fiado toda la ilusión de la temporada a que llegue el delantero uruguayo, que tiene toda la predisposición del mundo a hacerlo, y que según indican varias fuentes ya ha alcanzado un acuerdo con la entidad de Mestalla, pero no quiere coincidir en el mismo vestuario con Maxi Gómez.
“El Valencia no puede cerrar fichajes por culpa de Maxi Gómez y Marcos André”. La frase, que más o menos de forma literal, está inundando el entorno del club, es tan injusta como inexacta. Porque no podemos señalar a unos jugadores como responsables de que no se puedan cerrar operaciones. Porque una cosa es que si salen se puedan llevar a cabo, y otra que “por su culpa” no puedan ser, al menos de momento.
Gattuso le ha exigido a Lim que fiche a Cavani para el Valencia. Es complicado confirmar que esto haya sido así de forma literal, pero es obvio que las maneras que tiene a su alcance el técnico italiano de hablar con el máximo accionista son muchas. La más directa puede ser la de recurrir a su agente, Jorge Mendes, que como todos sabemos, es socio, amigo y consejero de Lim, y con ellos estuvo reunido en Singapur antes de firmar por el club de Mestalla.
El Valencia tiene cerrado el fichaje de Edinson Cavani si saca a Maxi Gómez. Es una cuestión de dinero, el que cobra el delantero que vino del Celta, y que hace falta para poder inscribir al que llegará, si todo sale bien, del Manchester United. Esto es así, y no de ahora, sino desde el mismo momento que abrió el mercado por las reglas del Fair Play Financiero. Nos podemos cabrear y buscar culpables, pero no cambia la realidad.
El Valencia 2022-23 va a vivir del ímpetu y la juventud, se cuenta con una plantilla muy joven y esto puede ser un problema en momentos clave como se demostró la pasada campaña. Con Bordalás existieron partidos en los que el equipo fue superado por falta de oficio, e incluso la inexperiencia tuvo algo que ver en la fatídica tanda de penaltis de La Cartuja.
La cesión de Samuel Lino por parte del Atlético no fue bien encajada por los nostálgicos, hace no tanto tiempo resultaba impensable que un rival como los colchoneros prestara futbolistas al Valencia, eran otros tiempos y los de Mestalla aspiraban a codearse cara a cara con el club madrileño. Asumiendo esta triste realidad, también hay que reconocer que hacerse con Samuel Lino fue una buena oportunidad teniendo en cuenta las estrecheces económicas del Valencia.
Un buen agente de jugadores es el que consigue las mejores condiciones para el futbolista. Eso resumiendo mucho su función, que abarca muchos más aspectos, y que desde luego, es infinitamente más humana. Tendemos a mezclar las cosas, a demonizar a determinados representantes, pero por el hecho de hacer bien su trabajo, que es algo como para volverse locos.