Desde que Baraja llegó al Valencia el equipo mejoró en solidez defensiva pero los problemas en ataque aumentaron. No se arregó la falta de puntería lejos de Mestalla pero al menos este período deja alguna nota positiva; el Valencia ha sacado petróleo y ha conseguido rentabilizar con puntos los pocos goles conseguidos en Mestalla. También es un pequeño golpe de aire que Samuel Lino haya dejado atrás su sequía y en el tiempo de ausencia de Justin Kluivert volviera a ver portería con regularidad.