"Y tú a qué vienes al Valencia, ¿a retirarte? Verano de 1997, sala de prensa de Mestalla llena hasta arriba, y sentado en la "silla eléctrica" de los protagonistas un tal Amedeo Carboni. Tengo grabado aquel día a fuego en mi cabeza, porque pasé mucha vergüenza ajena viendo cómo se trató al italiano. Y no sólo a él, porque también se fue especialmente maleducado con Miroslav Djukic y Jocelyn Angloma en esa misma época.