El Valencia no sufrió hasta los últimos minutos, el equipo notó el desgaste y los gaditanos tiraron de arrojo para intentar crear peligro. Se pueden sacar muchas lecturas de la noche de ayer y la mayoría positivas. Las áreas decidieron, primero porque el Valencia se impuso por calidad para aprovechar sus ocasiones con dos latigazos en el primer tiempo y principalmente por la solvencia defensiva. Mamardashvili no tuvo que esforzarse hasta el 88 de juego y eso fue en gran medida por la seguridad de Mosquera y el resto de la zaga.