Lo que pasa en Valencia con el Nuevo Mestalla no es normal. Pero no lo es desde hace muchos años, aunque es cierto que de un tiempo para acá es algo terrible, insufrible, y demasiadas veces inaceptable. Durante años ha habido una especie de desidia general al respecto del futuro estadio, antes incluso de Meriton, cuando el día que se presentó el proyecto, en el lejano mes de noviembre de 2006, había empujones y codazos por ponerse en primera fila delante de la maqueta.