El once titular de Baraja para el Valencia - Alavés de la trigésimo cuarta de Liga en Primera viene marcado por las bajas, como durante todo el curso, pero con la ilusión de poder seguir aspirando a estar entre los siete primeros a final de Liga.
El once titular de Baraja para el Valencia - Alavés de la trigésimo cuarta de Liga en Primera viene marcado por las bajas, como durante todo el curso, pero con la ilusión de poder seguir aspirando a estar entre los siete primeros a final de Liga.
El Valencia se la juega en las últimas jornadas y los dos próximos encuentros van a marcar el camino, si el equipo vuelve a fallar y no se logran victorias se diría adiós a Europa y las últimas jornadas podrían hacerse muy largas casi sin opciones. El fútbol y los resultados tapan muchas penas pero si el Valencia cae a zona de nadie en la parte final las guerras sociales se van a intensificar; esto es una realidad si tenemos en cuenta los precedentes.
¿Por cuánto debe vender el Valencia a Mamardashvili? Sí, la primera respuesta es que no debería venderlo, seguro, al menos no ahora. Eso sí, que nadie me venga con la historia de "un Valencia normal no lo vendería", porque eso no es cierto. Y de hecho, el gran error con el equipo del Doblete, error que pagamos muy caro, no fue vender a algunos jugadores en eso que se llama su "prime", e ir renovando la plantilla, que era lo que pedía Benítez, por cierto.
Thierry Rendall ya ha lucido el brazalete de capitán del Valencia en varias ocasiones, una consecuencia lógica por su veteranía dentro de la anormalidad que vive el club. El luso es uno de aquellos futbolistas que se ha hecho importante luchando contra la adversidad, el Valencia actual está lleno de historias similares.
Empieza la era de Kiat Lim en el Valencia. Nos puede gustar o no, pero como ocurriría en cualquier empresa del mundo, el padre cede el testigo al hijo, que será desde ahora quien vaya asumiendo más y más funciones. Para empezar, la reunión que se ha tenido para tratar temas financieros y estructurales ha sido con él y no con el padre, y eso es algo que el local management da como normal, porque ciertamente, lo es.
El Valencia de toda la vida vendería una gran estrella para firmar más jugadores. El de toda la vida o el de principios del siglo XXI, el mejor de todos los tiempos, que tuvo en ese patrón de actuación la base para todos los éxitos que se fueron cosechando. Hay un dato que conviene recordar para los más jóvenes. El Valencia jugó una final de Champions en 2000 con una delantera y un centrocampista estrella, y otra en 2001 cambiando a los dos puntos y a ese medio diferencial.
El Valencia tiene un gran sistema defensivo, y por ello es uno de los equipos menos goleados del campeonato. Por eso, porque Mamardashvili está al nivel de los mejores porteros de Europa, y por ese sistema del que hablamos hace que seamos de los que menos disparos recibimos del contrario.
Que el entorno del Valencia está en guerra contra Meriton es algo evidente, justo y más que ganado por parte de la propiedad del club. Eso es algo que nadie pone en duda, que nadie considera ilegítimo, por más que haya personal diciendo lo contrario, aunque no veo a nadie que efectivamente lo haga. Y ahora es cuando viene esa mágica palabra, “pero”. Porque lo anterior está muy claro, PERO no justifica muchas cosas de las que pasan, ni los daños colaterales que se pretenden generar con esto.
El once titular de Baraja para el Valencia - Alavés de la trigésimo cuarta de Liga en Primera viene marcado por las bajas, como durante todo el curso, pero con la ilusión de poder seguir aspirando a estar entre los siete primeros a final de Liga.
Thierry Rendall ya ha lucido el brazalete de capitán del Valencia en varias ocasiones, una consecuencia lógica por su veteranía dentro de la anormalidad que vive el club. El luso es uno de aquellos futbolistas que se ha hecho importante luchando contra la adversidad, el Valencia actual está lleno de historias similares.
El Valencia se la juega en las últimas jornadas y los dos próximos encuentros van a marcar el camino, si el equipo vuelve a fallar y no se logran victorias se diría adiós a Europa y las últimas jornadas podrían hacerse muy largas casi sin opciones. El fútbol y los resultados tapan muchas penas pero si el Valencia cae a zona de nadie en la parte final las guerras sociales se van a intensificar; esto es una realidad si tenemos en cuenta los precedentes.
Empieza la era de Kiat Lim en el Valencia. Nos puede gustar o no, pero como ocurriría en cualquier empresa del mundo, el padre cede el testigo al hijo, que será desde ahora quien vaya asumiendo más y más funciones. Para empezar, la reunión que se ha tenido para tratar temas financieros y estructurales ha sido con él y no con el padre, y eso es algo que el local management da como normal, porque ciertamente, lo es.
¿Por cuánto debe vender el Valencia a Mamardashvili? Sí, la primera respuesta es que no debería venderlo, seguro, al menos no ahora. Eso sí, que nadie me venga con la historia de "un Valencia normal no lo vendería", porque eso no es cierto. Y de hecho, el gran error con el equipo del Doblete, error que pagamos muy caro, no fue vender a algunos jugadores en eso que se llama su "prime", e ir renovando la plantilla, que era lo que pedía Benítez, por cierto.
El Valencia de toda la vida vendería una gran estrella para firmar más jugadores. El de toda la vida o el de principios del siglo XXI, el mejor de todos los tiempos, que tuvo en ese patrón de actuación la base para todos los éxitos que se fueron cosechando. Hay un dato que conviene recordar para los más jóvenes. El Valencia jugó una final de Champions en 2000 con una delantera y un centrocampista estrella, y otra en 2001 cambiando a los dos puntos y a ese medio diferencial.
El Valencia tiene un gran sistema defensivo, y por ello es uno de los equipos menos goleados del campeonato. Por eso, porque Mamardashvili está al nivel de los mejores porteros de Europa, y por ese sistema del que hablamos hace que seamos de los que menos disparos recibimos del contrario.
Que el entorno del Valencia está en guerra contra Meriton es algo evidente, justo y más que ganado por parte de la propiedad del club. Eso es algo que nadie pone en duda, que nadie considera ilegítimo, por más que haya personal diciendo lo contrario, aunque no veo a nadie que efectivamente lo haga. Y ahora es cuando viene esa mágica palabra, “pero”. Porque lo anterior está muy claro, PERO no justifica muchas cosas de las que pasan, ni los daños colaterales que se pretenden generar con esto.