El destino ha querido que el Valencia vuelva a ser el rival del Deportivo de La Coruña en un partido trascendental para los gallegos. 17 años después de que González le parase el famoso penalti a Djukic, el equipo ché volverá a Riazor para ser juez del descenso. La afición del Depor llenará su estadio para ejercer la máxima presión sobre los valencianos.