Si fuera en la Champions League, estaríamos ante la decisión más espectacular de la historia de la Copa de Europa, aplazar una eliminatoria por un error arbitral que podría haber perjudicado a un equipo eliminado, y es que el gol que el árbitro no dio al Valencia contra el Chelsea en la tanda de penaltis de los octavos de final de la Youth League, bien merece que el máximo organismo del fútbol continental tome una resolución que no tiene precedentes: repetir la tanda desde el gol que el árbitro no quiso dar.