El Valencia consiguió salir vivo de una semana durísima en la que visitó Anoeta y Old Trafford al mismo tiempo de recibir al Barça, el exámen se saldó con dos empates que dejan vivo al equipo en las dos competiciones pero para que sean buenos tienen que ser refrendados con victorias en los próximos encuentros. Y es que los de Marcelino afontan ahora un calendario ante equipos que sobre el papel son menores y en el que solo sirve sumar varios triunfos seguidos.
El Valencia quiere cerrar el fichaje de un centrocampista en el próximo mercado de invierno, y Pablo Longoria anda por Brasil viendo jugadores, aprovechando el parón de clubes en todo el mundo, aunque en el otro lado del océano, con esa gran mentira llamada calendario unificado, es obvio que no atienden.
El Valencia está obligado a mejorar sus cifras en ataque, de momento ya se ha situado como el menos goleador en la historia del club si tenemos en cuenta las primeras jornadas y es preciso solucionar las carencias.
El Valencia quiere cerrar el fichaje de un centrocampista en el próximo mercado de invierno, y Pablo Longoria anda por Brasil viendo jugadores, aprovechando el parón de clubes en todo el mundo, aunque en el otro lado del océano, con esa gran mentira llamada calendario unificado, es obvio que no atienden.
El Valencia consiguió salir vivo de una semana durísima en la que visitó Anoeta y Old Trafford al mismo tiempo de recibir al Barça, el exámen se saldó con dos empates que dejan vivo al equipo en las dos competiciones pero para que sean buenos tienen que ser refrendados con victorias en los próximos encuentros. Y es que los de Marcelino afontan ahora un calendario ante equipos que sobre el papel son menores y en el que solo sirve sumar varios triunfos seguidos.
El Valencia está obligado a mejorar sus cifras en ataque, de momento ya se ha situado como el menos goleador en la historia del club si tenemos en cuenta las primeras jornadas y es preciso solucionar las carencias.