El Valencia no pierde partidos pero tampoco los gana, el equipo de Marcelino se ha convertido en el rey del empate en La Liga pero se mantiene en la parte baja de la tabla. Los próximos encuentros serán vitales para definir el camino a seguir y solo vale ganar para aproximarse a los objetivos, el Valencia tiene que mejorar en ataque para poder asegurar triunfos y sumar de tres en tres. Y es que con el actual sistema de puntuación los empates sirven de poco, aunque a lo largo de la historia del club hubo de todo.
Lo que ha ocurrido estos días en torno a Paco Alcácer y su pasado por el Valencia es una auténtica vergüenza que nos debería hacer reflexionar a todos.
“La Champions League para el Valencia es innegociable”. La frase, al más puro estilo de una sentencia, es de Peter Lim, el dueño del club (esa frase que tanto molestaba hasta hace un año y que hoy pasa de puntillas, esos milagros que obra el balón). Viene 18 días, en cuanto vuelva la Liga, en el que el equipo de Marcelino García Toral se juega la temporada, así de sencillo. O al menos en el tener una ilusión con cara y ojos, o un objetivo que va podría ir a mínimos de una manera que nadie quiere.
El Valencia no pierde partidos pero tampoco los gana, el equipo de Marcelino se ha convertido en el rey del empate en La Liga pero se mantiene en la parte baja de la tabla. Los próximos encuentros serán vitales para definir el camino a seguir y solo vale ganar para aproximarse a los objetivos, el Valencia tiene que mejorar en ataque para poder asegurar triunfos y sumar de tres en tres. Y es que con el actual sistema de puntuación los empates sirven de poco, aunque a lo largo de la historia del club hubo de todo.
El Valencia está teniendo preaución con Gonçalo Guedes, el futbolista no ha podido acudir a la convocatoria de su selección y ha aprovechado estos días para ultimar su recuperación tras lesión sufrida ante el Barça.
Lo que ha ocurrido estos días en torno a Paco Alcácer y su pasado por el Valencia es una auténtica vergüenza que nos debería hacer reflexionar a todos.
“La Champions League para el Valencia es innegociable”. La frase, al más puro estilo de una sentencia, es de Peter Lim, el dueño del club (esa frase que tanto molestaba hasta hace un año y que hoy pasa de puntillas, esos milagros que obra el balón). Viene 18 días, en cuanto vuelva la Liga, en el que el equipo de Marcelino García Toral se juega la temporada, así de sencillo. O al menos en el tener una ilusión con cara y ojos, o un objetivo que va podría ir a mínimos de una manera que nadie quiere.