En el Valencia perdimos una oportunidad increíble de haber podido, al menos, exigir a Meriton que nos dijera las cosas como son, societariamente hablando. El concepto de Libertad VCF era bueno, muy bueno, y fui de los que lo apoyé y me hice socio el primer año.
Cuando ya vi que por pensar diferente o no dar la razón en todo se te insultaba, empezando por varios directivos, es obvio que aquello quedó en lo que quedó, sin entrar a valorarlo para no cabrearme con nadie, porque no tengo ganas.