Nos apatece más hablar de que Peter Lim le vende el Valencia a Cristiano Ronaldo que del año brutal que ha hecho el equipo de Carlos Corberán en la segunda vuelta. Es más importante agarrarse a cualquier resquicio del actual Mestalla antes de entender que el futuro es el Nuevo, y no de ahora, sino desde hace nada menos que 20 años. Gusta mucho más insultar a todos aquellos que no piensan de un modo determinado antes de entender que el Valencia sólo se "arregla" con otro comprador.