El Valencia está empezando a carburar coincidiendo con el tramo más exigente de la temporada, al equipo le costó mucho arrancar en el primer tramo de 2018-19 y fue penalizado por su falta de gol. Nadie entendía la poca efectividad y el bajo estado físico de los delanteros, hasta que Piccini marcó el último gol de 2019 el Valencia arrastraba un penoso balance de 24 goles en 25 encuentros oficiales, es decir, una media de 0.96 tantos por partido.
Después de conquistar Celtic Park y encarrilar la eliminatoria de dieciseisavos de final de la Europa League vuelve la liga para el Valencia, lo hace con un partido muy peligroso ya que en frente estará un Espanyol al que nunca es fácil ganarle y que llega a Mestalla con ganas de amargar la semana a los hombres de Marcelino.
Después de conquistar Celtic Park y encarrilar la eliminatoria de dieciseisavos de final de la Europa League vuelve la liga para el Valencia, lo hace con un partido muy peligroso ya que en frente estará un Espanyol al que nunca es fácil ganarle y que llega a Mestalla con ganas de amargar la semana a los hombres de Marcelino.
El Valencia está empezando a carburar coincidiendo con el tramo más exigente de la temporada, al equipo le costó mucho arrancar en el primer tramo de 2018-19 y fue penalizado por su falta de gol. Nadie entendía la poca efectividad y el bajo estado físico de los delanteros, hasta que Piccini marcó el último gol de 2019 el Valencia arrastraba un penoso balance de 24 goles en 25 encuentros oficiales, es decir, una media de 0.96 tantos por partido.